Sobre Radio Kolor

Radio Kolor nació como una alternativa a los medios de comunicación comerciales. Una radio libre, comunitaria y asociativa, sostenida por quienes participaban en ella.

Desde el principio nos autofinanciamos: pagando una cuota por hacer programas, organizando porras, fiestas y conciertos, y vendiendo botes en la radio. Había que buscarse la vida.

Todo empezó con unos calamares

La radio surgió de la iniciativa de cinco personas: Paco Page, Paco Heras, Juan Carlos Rodri, Ángel Suárez y Carlos Suárez.

En julio de 1983, Ángel y Carlos viajaron a los Sanfermines. En un bar les sorprendió escuchar una emisora de radio en lugar de música. Preguntaron qué era aquello y les explicaron que se trataba de una radio libre.

Les enseñaron las instalaciones: todo estaba precintado y, en un pequeño hueco, se encontraban el equipo y un locutor que decía «calamares» y ponía música. Antes de marcharse, les facilitaron unos planos del emisor y de otros aparatos necesarios para transmitir.

Disfrutaron de las fiestas y regresaron a Cuenca con una idea en la cabeza.

Se pusieron en contacto con un amigo que sabía de electrónica e intentaron montar los equipos, pero aquello no funcionaba. En agosto de 1983 acordamos aportar 5.000 pesetas cada uno para comprar lo necesario. Finalmente, en febrero de 1984, conseguimos emitir.

Empezamos con 1 vatio. Una superpotencia 😉

Desde Radio Bigarda se reían de nosotros, diciendo que, si estábamos financiados por la Junta, cómo era posible que emitiéramos con un solo vatio. El caso es que nos fuimos dando a conocer y, poco a poco, ganamos audiencia.

Una radio que no se quedaba en la radio

Pronto empezamos a organizar actividades culturales de todo tipo:

Seguro que hubo bastantes más, pero la memoria y el tiempo disponible para investigar nos dejan algunas lagunas.

En la radio había inquietud, imaginación y ganas de mover a los ciudadanos del «ea». Aunque mover lo inamovible es difícil, por no decir imposible.

La Fiesta de la Primavera

Y, ea, a trancas y barrancas, la Fiesta de la Primavera siguió adelante hasta alcanzar, cuando se escribió este relato, su 32ª edición.

Por sus escenarios pasaron numerosos grupos de Cuenca: CU-11, Wikiki, Circus, Tintorock, Krack, Habichuelas Sudacas, Las Ratas, Gasones, Depresión Alterna, Moldavia, Kuero, Amenaza, Intrusos, Tribu, Cave Canem, Fuera de Control, Paco y Cía., Kalibre 12, Convulsión, Fhraguel Rock, Frodo Bolson y muchos más.

También nos visitaron bandas como Badana, Mala Fama, Top Less, Reincidentes, Color Humano, Porretas, Parabellum, Transfer, Sacrilegio, Rha, Caid Ceid o Integración Social, entre otras.

Llegamos a reunir a unas 700 personas en algunos conciertos, aunque lo habitual era rondar las 500. El primero se celebró en una nave cerca de la Pérgola; después pasamos por el Colegio Menor y, más adelante, por la Plaza de Toros.

Aprender a hacer radio, haciendo radio

La emisora fue creciendo hasta reunir a más de un centenar de personas realizando programas.

Quienes llegaban recibían formación para aprender a preparar sus guiones, en los que se recogían las intervenciones, la música, las cuñas, las pausas y cualquier incidencia prevista durante la emisión.

La variedad era enorme. Predominaban los espacios musicales, pero había propuestas muy diferentes y de bastante calidad.

También organizamos talleres junto a Radio Polígono, de Toledo.

Una radio libre, también fuera de las ondas

Radio Kolor apoyó activamente la objeción de conciencia. Ayudábamos a rellenar las solicitudes a quien quisiera presentarlas, y muchos de los que participaban en la emisora se hicieron objetores y acabaron librándose del servilismo militar.

Participamos en las concentraciones de Radios Libres (RRLL) celebradas en Hospitalet, Granada, Zaragoza y Coslada. En esta última se produjo la escisión de la coordinadora, dando lugar a dos organizaciones.

Las diferencias tenían que ver con el control de las emisoras. Por un lado estaban organizaciones como el Movimiento Comunista o la Liga Comunista; por otro, las radios que no queríamos vincularnos a ninguna ideología política.

Radio Kolor era apreciada por ambas partes. En nuestras normas internas, de hecho, se establecía que la política y la religión debían quedar fuera de los programas.

También asistimos a los cursos de Radios Libres organizados en la Universidad Laboral de Gijón. Allí se sorprendían de nuestra forma de funcionar y de organizar tantas actividades sin un duro.

Y, además, nos lo pasábamos muy bien.

Cierres, traslados y alguna que otra batalla

Desde nuestros comienzos estuvimos en el punto de mira de la Delegación del Gobierno de Cuenca. Nos cerraron varias veces, aunque en alguna ocasión fue por culpa de una radio pirata que también funcionaba en la ciudad.

A base de dialogar, escuchar y capear las situaciones, conseguimos seguir adelante.

La emisora se ofreció a colectivos, asociaciones y grupos participativos de Cuenca, aunque, por desgracia, pocos aprovecharon esa posibilidad.

Durante varios años estuvimos en el último piso de un edificio de la calle Diego Jiménez que posteriormente se convertiría en la Casa de la Juventud.

Hasta que, alrededor de 1992-1993, las juventudes de Alianza Popular (después Partido Popular) quisieron hacerse con el control de la radio.

Les dijimos que se compraran una, que nosotros no nos íbamos.

No parecía interesarles demasiado la libertad de expresión, de pensamiento o de actuación. En fin, que algunos preferirían controlar al ser humano como si fuera un robot.

No, gracias.

Pasamos un tiempo buscando un nuevo lugar desde el que emitir, hasta encontrar una casa en Tiradores Altos.

Más adelante tuvimos que interrumpir las emisiones durante varios años debido al hurto de los aparatos reproductores. La vuelta a las ondas fue posible gracias a varias personas que retomaron la dirección de Radio Kolor y consiguieron ponerla nuevamente en marcha.

La frecuencia también fue cambiando a medida que aparecían emisoras comerciales. Pasamos del 89.0 al 107.6, hasta instalarnos en el 106.2 FM. Y por entonces también empezábamos a sonar por internet.

Mucho más que una emisora

Nuestro objetivo siempre fue apoyar a la juventud y fomentar su participación.

Podemos decir que Radio Kolor estuvo en el origen de la movida conquense. Alrededor de la emisora surgieron grupos de teatro como EnGatos, Larderos, Eos Kakos, Elenco, Agón o Tormosor; bandas musicales, principalmente de rock; conciertos y muchas otras actividades.

Quizá por todo aquello algunos ayuntamientos peperos y algunos padres nos consideraban drogadictos y borrachos.

Peor para ellos.

Una radio de todos y de nadie

Las decisiones en Radio Kolor siempre se han tomado de forma asamblearia. Aquí nadie ha tenido la última palabra por encima de los demás, y sacar las cosas adelante ha dependido de las ganas, el tiempo y el esfuerzo de quienes han formado parte de la radio.

No siempre ha sido fácil ponerse de acuerdo, ni mucho menos mantener todo esto funcionando. Pero esa ha sido también nuestra manera de entender la radio: un espacio libre, donde participar, proponer, equivocarse y volver a intentarlo.

Después de tantos años, cambios de local, cierres, conciertos y algún que otro quebradero de cabeza, seguimos creyendo que merece la pena.

Porque hacer radio nunca fue solo ponerse delante de un micrófono. También era juntarse, compartir ideas y demostrar que se podían hacer cosas sin que nadie nos dijera cómo.

Y si a estas alturas todavía hay quien se pregunta para qué sirve una radio libre, pues ea, aquí seguimos.